domingo, abril 20, 2008

10 años sin Paz


1. Amigos en México, si pueden compren hoy el diario Reforma, en el suplemento El Ángel aparece una selección (coordinada por Ernesto Lumbreras) de opiniones de poetas latinoamericanos sobre la obra de Octavio Paz, con motivo del 10mo aniversario de la muerte del Premio Nobel mexicano. Participan Regis Bonvicino, Orlando González Esteva, Raúl Zurita, Eduardo Chirinos, Eduardo Espina, Ramón Cote y este su servilleta, Alan M, con un texto titulado "Plena modernidad".

En los próximos días subiré el pdf, porque la nota on-line sólo está disponible bajo suscripción...

2. Ayer, otro foro que debió ser grabado o documentado. Disfruté mucho la actividad que organizó el Centro de Formación de la Cooperación Española en la Antigua Guatemala, gracias a ese extraordinario ser castellano que es David Ruíz López-Prisuelos y la no menos libertaria Cristina Rodríguez. Los autores que participaron en la charla sobre territorios literarios centroamericanos (Ronald Flores, Javier Payeras, Francisco Méndez y Ana María Rodas) son los que hacen parte de la colección Mar de tinta de Editorial Piedrasanta y el que moderó la mesa fue el patojo más chispudo, el huracán de Xela, Julio Serrano.

Esta colección la debemos a Michelle Juárez, quien poco a poco se va convirtiendo en la editora con las ideas más claras y avanzadas del medio. Cuenta que en lo próximo irá integrando más autores de Centroamérica y que ya incluyen a Claudia Hernández (El Salvador) y Dorelia Barahona (Costa Rica).

Durante esta serena noche antigüeña se habló de la particularidad centroamericana y de cómo encallamos los escritores guatemaltecos por ahí. Muchas cosas estimulantes para pensar y repensar. De lo más afortunada fue la recuperación de autores y obras llevada a cabo por Francisco Méndez y Javier Payeras. Cosas como un posible plagio efectuado por Jorge Isaacs, el paso de Eunice Odio por Guatemala (cuya nacionalidad adoptó y, ojo, lo bueno es que no se hace énfasis en eso)o recordar obras totalmente desaparecidas del mapa literario como Hombres contra ombres... Ronald Flores anotó algo sobre los que serían los tres narradores centroamericanos más reconocidos en la actualidad: Rodrigo Rey Rosa, Horacio Castellanos Moya y Sergio Ramírez, aunque coincidimos en que el nicaragüense es más bien aburridito. Mi favorito sería Castellanos Moya, creo, aunque Rey Rosa tiene cuentos insuperables. Al final quizás mejor dictamino empate.

Importantísima la presencia de Ana María Rodas, una poeta muy significativa que aportó una visión bastante distanciada de la de sus colegas de mesa. Ana María es aquella poeta que causara el terremoto setentero de los Poemas de la izquierda erótica, un libro de poesía que sacudió el panorama literario del país y que todavía merece mayor atención en otros lugares. Desafortunadamente no estoy de acuerdo con ella en algunos comentarios respecto a cómo enfrentar la vida literaria, esa visión modernólatra de pensar que el escritor debe publicar poco o hasta que se muera, mientras espera el reconocimiento del aparato oficial que medrará con sus huesos. Al revés: yo le decía que la literatura debe ser un hecho vivo, contaminado, donde intervenimos, hablamos, discutimos y hasta bufamos en función de transformar los espacios culturales que se habitan y, hasta donde sea posible, modificar nuestras vidas. Ana María Rodas habló de un conflicto generacional, pero nosotros insistimos que lo que se enfrentan son dos nociones distintas para abordar la cultura.

3. He visto varias vallas publicitarias, outdoors con frases firmadas por Dios. ¿No es esto un poco violento, insolente, cursi?

4. La mejor parte, o una de las mejores de Los detectives salvajes es aquel epifánico encuentro entre Ulises Lima y Octavio Paz en el místico Parque Hundido, como bien apunta Trellez Paz. Ahí en el Parque Hundido se daba la mano el pasado y el futuro, la lucidez y la locura, la angustia y el acomodo, lo oficial y lo lumpen, bellamente se daban la mano...

Imagen: www.elpais.com

2 comentarios:

Julio Serrano dijo...

Efectivamente 10 o 12 sin paz ya no muy nos acordamos ;)

Bien por tu nota en Mexicou, a ver si la rola pue...

lo del sábado interesantísimo, me parece muy atinado que nos son dos generaciones sin dos paises distintos , pareciera que una de las gracias de la guerra fue haber eleminado la noción de diálogo, y afianzado la de la jerarquía magisterial, con el paso del tiempo y salvando las distancias seguimos inventàndonos esta suerte de foro permanente demasiado necesario y rudo, como disparo de pistola de agua en el ojo vaa...

No estoy de acuerdo con lo que decía Ana María de que las nuevas generaciones se tienen que pelear con las anteriores para validarse, a huevos que no tienen por qué estar de acuerdo, pero con que pudieran de bailar un par de rolas juntos se fortalecería mucho la infreastructura cultural, al fin que ese es el sentido de las tradiciones, los matices de intercambios, chispazos e hibridaciones que salen del swing...

"no me hagás bajar... Dios" puta, qué grueso!!! No sea el diablo y el Huracán de Xela y el Balam Mills suban de Xibalbá!! jajaja

Alan dijo...

bien dicho, en mi actual forma-nahual de Balam, o dicho en latín modus tigris operandis, vuelvo a repetir que lo mejor que dará la posguerra es la posibilidad de romper con los apartheids, al menos es una posibilidad germinal, chauu,
grrrraou!