jueves, abril 24, 2008

La rebelión de los zendales


En mi nueva forma-nahual de Balam, he vivido una feliz temporada junto a mis más estimados Coyotes. Acabo de recibir via mail el primer libro (todavía en formato Word) del poeta mexico-peruano Yaxkin Melchy y me ha dejado muy impresionado, contento. Poesía de la mejor por sorpresiva, al menos dentro de mi universo de gustos y preferencias. Nada de que la poesía mexicana descansa en Paz, tengo múltiples ejemplos en mi biblioteca de que allá la cosa no hace más que mutar y perpetuar su potencia.

Como en Chile, o en Perú. A ver qué me cuenta Harold Alva, que dentro de poco viene a Guate: así me traerá novedades que se publican en tierras andinas, espero, no sólo de Zignos sino en otras editoriales. Jeje, ¡qué manera de obligarte a traer libros! Ojalá venga también HH y así me entrega en persona el A-1000, un libro simplemente genial que le ha valido hasta el persistente ataque del mundo troll de la web. Creo que no hay un poeta extraordinario sin un troll a su servicio.

Pero quién piensa en eso cuando se tiene a un lector como Roger Santivañez diciendo:

"Ningún ícono queda en pie ante la blietzkrieg hernando-montecina. Ni el amor ni el odio. Ni las convenciones ni las rebeldías sociales. Una ráfaga destructiva asola los predios de la poesía latinoamericana reciente..."

En mi nueva forma-nahual de Balam, sigo viviendo una feliz temporada junto a mis amigos Coyotes. Payeritas recién publicó en Editorial Cultura su libro Lecturas menores, que mereció una excelente nota de Gabriel Arana ayer en Siglo XXI. Buena onda. Se trata de un libro con reseñas totalmente atípicas en el espacio local, partiendo de la idea de "literatura menor", es decir, aquella literatura que implosiona en un espacio oficial acordado para generarle fisuras.

El mismo rollo masegual del libro que presentará hoy Ronald Flores. Es la séptima novela del colega, se llama La rebelión de los zendales y será comentada esta noche por Dina Fernández, Marta Yolanda Díaz-Durán y Julio Serrano en el IGA: por lo imprevisible del panel, promete. Esta obra funciona como una especie de nota al pie a la novela El informante nativo, donde se ponen en juego y dialécticamente movilizados los valores criollos (o sea, de origen colonial) en enfrentamiento con el mundo mestizo y aborigen. El tema del criollismo no se ha discutido a fondo en Guate, sobre todo porque muchos pensadores y creadores de onda progresista sostienen una visión criolla del mundo, hasta sin quererlo. ¿Qué diría el maestro Severo Martínez Peláez? Espero mandarle esta novela a mi tocayo Balam Rodrigo allá en Chiapas, puesto que la rebelión zendal se desarrolla en esas tierras.

Agradezco a Javier Payeras y al extraordinario Rodrigo Rey Rosa por mencionarme entre sus recomendaciones ayer en El Periódico, con motivo del día del libro. Lástima que a Síncopes lo llamaron "Cíclopes", jajaja. Esto lo alejará de potenciales lectores, flaco favor. Lo rescatable es que el Cíclope es un animal mitológico que refuerza en mí esta nueva forma-nahual de Balam.

¡Grraaoou!

Imagen de Rudy Girón: foto de JP Dardón, Balam y Ronald Flores, Coyotes de la misma loma

2 comentarios:

Ronald dijo...

Gracias Balam Mills, por tus palabras y tu apoyo! Felicitaciones por Cíclopes!,
Ronald

Alan dijo...

BaláN dice: ya viste, ahora somos una legión de Cíclopes. Aunque también diría que no hay que buscarle Síncopes al gato, jajaja, no sea que me dé el soponcio.

Felicidades otra vez por la literatura zendal!