jueves, abril 17, 2008

ZUM ZUM ZUM que no te chingue el chango


No olvido mi estreno en los fanzines underground de Guatemala City, o sea, mi estreno en El Supositorio allá a principios de década. Por aquellos tiempos yo era medio áspero (¿era?) y hasta poeta me sentía, era super crítico de la movidilla alternativa y de la Editorial X y de todo eso, pero igual aquello me seducía, no sé, como el barco ebrio del marino que quiere ser algo pero no se atreve y entonces le mira puntos a hasta a las jotas. Así era. Lo bueno es que me tenían paciencia, gentes como the Captain Payeras o Maurice Echeverría me acercaban a la jugada, como mostrándome por dónde iba el rollito y de por qué no había que ser tan rancio ni tan poeta así a las serias. El mismo Estuardo Prado me ofreció publicar con la X y nadie sabe el misterio de por qué no pasó nada.

Los tiempos de las fiestas clandestinas eran los tiempos de El Supositorio, una publicación arbitraria y lúdica que aparecía con cada pachanga y donde publicábamos los mismos que hoy seguimos haciendo la bullita, sólo que estábamos más jóvenes y pispiretos. Pocos olvidan aquel texto de las bacterias de JP Dardón, uno de esos relatos que hacen época, mito y leyenda, además de las entrevistas del Dr. Recto (quien curiosamente es un físico teórico altamente talentoso) y otro montón de charadas como aquel artículo de Javier contra los evangélicos. Esa publicación estaba dirigida por Fidel Celada, Julio Hernández y Básico 3, creo, pero la verdad que nadie se fijaba en jerarquías ni nada de eso, la onda era el degenere, como diría el bien ponderado Varela. Puro relax.

El ZUM viene de ahí. Mejorado el diseño y el cuidado editorial, hay que decirlo: como un paso adelante pero manteniendo la idea de las fiestas (su lanzamiento fue en el Piñata Sound 3 de La Urbe Collective) y el desenfado. En su primer número "Temporada de huevos" cualquier lector podrá perderse en diversión y datos cool sobre la vida urbana, reflexiones descarnadas e ilustraciones muy imaginativas.

Podría decirse que asistimos a un momento de "madurez" en el mundo de la cultura alternativa guatemalteca, ya que los proyectos se desarrollan con orientaciones mejor establecidas y usando con más inteligencia los recursos. También hay menos ingenuidad y se hace todo con pleno conocimiento del público al que está orientado y los verdaderos alcances de cada empresa. El laboratorio de esta madurez, no me cabe duda, fue el Monitor, suplemento juvenil del diario Siglo XXI que fuera regentado por el bravío Juan Pablo Dardón y diseñado por una verdadera autoridad como Luis Villacinda, donde se terminaron de (de) formar vastas huestes del entretenimiento coolto.

Ayer por la noche se hizo un conversatorio (¿existe la palabra?) en Sophos, una especie de relanzamiento de ZUM pero intentando establecer un coloquio que ayude a la continuidad de la publicación y a dirimir cuáles son los rumbos que tomará y los "por qués" de su nacimiento. JP lució una retórica bastante fina, producto de su formación en Hunter Thompson y demás escritores de pistola al cinto, al tiempo que Luis Alejos articuló sus ideas con la soltura de un verdadero apasionado por los mundos de lo no oficial. Me gustó que hicieron participar a Melvin, grafitero e ilustrador de peso que hizo patentes las razones creativas de participar de esta aventura. Hicieron falta palabras de Mariaolga, diseñadora estrella del asunto. Por su lado, Básico 3 nos dejó claro que el próximo número es "Temporada de monos", por lo cual yo le pregunté si podía escribir sobre el Mico Araña. La verdad no era chiste, pero todo mundo se rió.

Así es esto.

Para terminar acudimos a una fiestecita con la MucoRockola (NacoRockola, para decirlo abierto al público mexicano) de DJ Sapo y muy cumbiancheros nos pusimos borrachines en compañía de otro gurú de los fanzines fantasmales: Pablo Bromo, siempre bien escoltado por su enjambre de acompañantes. Fíjense que ningún directivo de ZUM nos acompañó a esta fiesta, de lo cual se deduce que más que festejar la publicación lo que queríamos era simplemente chupar. Al que le gusta el chicharrón con ver al coche (cerdo) suspira...

(Suspiro) Ay, hace poco dije que el No nos tientes había sido uno de los pioneros de la contracultura continental, lo cual es cierto. Ahora habría que precisar que los verdaderos herederos de aquello han sido todos estos artistas y geeks guatemaltecos que han mantenido viva la cultura no oficial en este país durante la última década, a través de Supositorios, Monitores, Borrachos y Zumes. Lo bueno es que parece que la cosa no va a terminar y seguirá regenerándose ad infinitum. Claro, siempre y cuando la gente horrible no termine de mandar este país al pico.

Dios nos agarre confesados.

2 comentarios:

Duff Man dijo...

I will give you bananas and fun quarterly editorial content, all in a funky party called Don Piñata. Greetings, from Zum-land!

Alan dijo...

Yeah, you know we like bananas, oops, I did it again...