19 jul. 2008

Medallo y la fuerza que mueve al sol y las otras estrellas



{p} Espero ansioso el invento de la teletransportación.

{w} Pocos lugares con esta fuerza, esta voluntad de vivir que se respira a cada minuto, a cada metro cuadrado.

{x} Y su festival de poesía, único. Ninguno como éste: la fama del Festival Internacional de Poesía de Medellín es bien merecida y hasta se queda corta.
{i} Las lecturas siempre llenas, desde 100 a 3,000 personas. Y no exagero.
{r} La Medellín nocturna y urbana, la ciudad post-Pablo Escobar, la ciudad de la parapolítica. La desaforada ciudad del Parque del periodista, de los punketos y las muchachas semidesnudas por la calle, los travestis imposibles.
{j} Un día miras frente a ti a 3,000 personas pidiéndote que les leas otro poema. Ya te habías sentado, te habías despedido dando las gracias, cumpliendo con la orden de leer un único poema, sí, te habías sentado y ves que todos te gritan, aplauden, te exigen que te levantes. Te gritan más, revientan sus manos frente a ti. Tu cuerpo se estremece, te llenas de la fuerza que mueve al sol y las otras estrellas. Miras 6,000 ojos al frente como luciérnagas multidimensionales.
{l} Tanto cariño hasta te va provocando miedo, miedo de no poder irse de Medellín.
{n} Me visita una actriz de All' Improvviso y su compañera, nos tomamos fotos. Bailo por aquí y por allá, me hice buen amigo de las niñas de Prometeo, bailo mucho.
{ñ} Se alcanzan a escuchar mis risotadas en medio de la cumbia.
{p} Woodcock durante la lectura de cierre, justo después de mí: “I would like to thank my parents for having sex”.

PostScriptum
: Agora do Brasil, eu tenho que escrever algumas coisinhas en português, mesmo. De momento, vou deixar aqui para vocês um trecho da cronica que escreveu o Eduardo Pitta sobre o Festival de Medellín:

O espanhol Marcos Ana (n. 1920), que vai ter as suas memórias adaptadas ao cinema por Almodóvar, e foi a “glória” do festival, bem como o francês Bernard Noël (n. 1930) ou o suíço Armin Senser (n. 1964), não tinham a seu favor o módico de estranheza de idiomas menos comuns. Os latino-americanos, com a assinalada excepção de Espina, respeitaram o figurino, e não merecem comentário especial, salvo para notar que o guatemalteco Alan Mills (n. 1979) arrebatou a assistência, primeiro com duas anedotas, depois com um poema de inegável qualidade.