Queremos adoptar a un ángel.
Uno que nos evite enterarnos
de cualquier noticia fea,
por ejemplo.
Y eso requiere poderes gigantescos.
Hoy no tengo resaca,
pero no se engañen,
sí bebí y mucho.
El whiskey tiene su ángel,
y es tan poderoso,
que nos ayuda a sobrellevar
la maldición gitana
con una belleza indecible.
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2 comentarios:
Es verdad... el whiskey es tan noble que no molesta al siguiente día, aunque mi espíritu fue enconmendado tal causa perdida de Tadeo a un ginebra sin deseos.
El whiskey es un ángel, la ginebra es un querubín...
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