viernes, julio 10, 2009

Ángeles

Queremos adoptar a un ángel.
Uno que nos evite enterarnos
de cualquier noticia fea,
por ejemplo.


Y eso requiere poderes gigantescos.


Hoy no tengo resaca,
pero no se engañen,
sí bebí y mucho.

El whiskey tiene su ángel,
y es tan poderoso,
que nos ayuda a sobrellevar
la maldición gitana
con una belleza indecible.

2 comentarios:

paolag dijo...

Es verdad... el whiskey es tan noble que no molesta al siguiente día, aunque mi espíritu fue enconmendado tal causa perdida de Tadeo a un ginebra sin deseos.

Alan dijo...

El whiskey es un ángel, la ginebra es un querubín...