jueves, julio 02, 2009

Belleza bárbara



La barbarie ha alcanzado tal nivel
de sofisticación visual
que logra representarse a sí misma
como
una especie de intervención lumínica
que desafía y, finalmente, oscurece todo lo que la rodea.
Un tipo de belleza-agujero-negro actuando
como un mensaje subliminal que busca la reprogramación
del fuero síquico del observador,
desterrándole cualquier posibilidad
de visualizar el proceso que construyó
esa misma belleza anómala,
que ahora lo ilumina y deslumbra.

Un ejemplo clásico es Hitler,

quien sin mostrar evidencia radical
en su propio cuerpo
de la "belleza aria" que quería producir
como "verdad social" e incluso "global",
fue capaz de ejecutar el performance espiritual,
la prestidigitación gestual y finalmente
la ilusión militar y propagandística
que suplantó sus energías estéticas reales
(obliteradas quizás por el trauma
de ser un artista sin mayor talento),
con lo que terminó produciendo
enormes montículos de muerte:
un correlato de la belleza anómala
y ahistórica que ahora nos intenta reprogramar
mentalmente hacia el fatal destino
de las utopías bélicas,
por la vía del consumo.

1 comentarios:

alvaricokn dijo...

Hasta dónde nos va a llevar el consumo.. debemos preguntarnos y si el arte lo freno como tal... Quizá el mundo necesita más artistas y menos mercadólogos. Te dejo esta mítica frase: "Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano." derepente te das una vuelta por www.sucursaldelinfierno.blogspot.com