22 feb. 2010

Dancing in the rain





1. Inundación en Avenida Santa Fe. El agua atraviesa mi habitación y me expulsa. Lloro desconsolado al mirar algunos de mis libros zaheridos por el agua. Algunos parecen flores de origami u hologramas borrosos.

2. Salgo a la calle. Gracias a los trabajadores de un taller mecánico, consigo montarme en una llanta inflada y cruzo, a golpe de remo, el desastre acuático. Me despido de los mecánicos y les doy las gracias, gritando. Me responden con ademanes que no entiendo, mientras veo que junto a mí desciende un conjunto de mesas y sillas, un par de gatos y una licuadora.

3. Mi postura en el neumático recuerda a la de los gondoleros de Venecia. La gente me mira con suma curiosidad desde las ventanas. Soy víctima de un alud de fotografías.

4. Alcanzo a llegar a San Telmo, donde unos ancianos bailan el tango aún teniendo el agua hasta la cintura. Sus movimientos son más lentos, quizás menos sensuales de lo habitual, sin embargo, gozan de un renovado vigor, de cierta rebeldía muscular que los torna épicos. Hacen como que no me miran, o realmente les importa muy poco mi presencia y la forma extraña en que logré llegar a esa plaza.

Imagen: http://relampagosobrelagua.files.wordpress.com