4 feb. 2010

Poema escrito en un templo




Haz que el hombre vuelva a sentir

que tú, hombre, subiste hasta a ti mismo

por el dolor sin fin.

GIUSEPPE UNGARETTI

No señales las estrellas.

Tú las pusiste fuera de alcance.

Nadie roza lo que tiene dentro:

la tiniebla es íntima

está latente al subir la escalinata.

(En un insecto hay muchas almas

reunidas por la agitación del polvo

y el trabajo de las aguas).

No estás cerca del fuego y te consumes.

Tú volverás de la muerte a morir.

(Las estrellas gozan alma o calor y brillan:

son distantes entre sí

mas se congregan para que tengas cielo).

¿Quién sabe del alma?

No mates insectos en vano

(las rocas del templo sostienen todo

y no tienen razón de existir).

No hables con el cielo.

Desciende la escalinata.

No eres el jefe de la tribu

pero sin ti el mundo es menos.