12 nov. 2010

Retorno

Aprovecho para anunciar mi retiro de la arena poética. Quiero que sepan que la noticia de mi retorno fue solamente una ficción.

A veces produzco ficción: mi poesía siempre ha sido el trabajo de branding para la creación de un Lector. Esa persona hipotética que comienza a entender hacia donde se dirige lo que fingía ser mi vuelo perdido.

Hay que salir del escenario para proteger la permanencia de una vocación. Siempre me he nutrido del calor directo de los que leen, pero también de los que escuchan un recital. Siempre le he restado importancia al dato colegiado, a la aparatosidad gremial de los poetas. Me permito caerles mal, no me importa si les parezco el mejor, o el peor. Son poetas. Son frágiles. Su delirio es el de los niños que no tienen con qué jugar. Son tan tiernos. Hay un poema de Zaidenwerg que lo explica todo muy bien, "Lo que el amor les hace a los poetas".

Seguiré escribiendo poemas en homenaje al poeta que un día fui. Intentaré imaginar los poemas del poeta que algún día seré. Seguiré publicando libros de poesía para ejecutar la intervención simbólica de un espacio que siempre me ha sido ajeno. Seguiré llamándome "poeta" a mí mismo, como una forma de ficcionalizar mi propia identidad.