6 dic. 2010

Artesanía berlinesa *


He aprendido a escribir poemas,
Disuelvo millones de letras,
Mientras canto sin sonido,
Olas turbulentas de la página,
A mis amigos les nacen ojos,
Ahora los llamo Lectores,
Ya me es imposible mirarlos,
Antes bebíamos por las noches,
Sus sombras eran mi sombra,
Vivían al interior de mi mente,
Pero nadie nos dijo que un libro
Era una secuencia de tiempo,
Apenas llenábamos las copas,
Mientras se escuchaba el oleaje,
Como el rumor de algo muriendo,
La página se llenaba de colores,
Cuando no sabía escribir poemas
La tinta era un despliegue negro,
Y los Lectores no eran mis amigos,
Sino las sombras de sus sombras.

* También en la revista Kiliedro.
Imagen: Alan Mills