9 jul. 2014

De un vuelo perdido


A los pasajeros del avión XX 2012 les gusta mirar películas sin volumen para poderse inventar lo que ocurre en esas vidas que por un momento imaginan propias.

A mí me gustaría conectar mi Laptop y darle seguimiento a la novela que nunca conseguí comenzar. Pero mi máquina ha naufragado en la conciencia de todos los que me acompañan y sólo me ha quedado la opción de ir llenando un montón de cuadernitos. La mayor parte son apuntes idiotas, lo sé, aforismos que padecen una enfermedad asociada con el crepúsculo. O con un síndrome relacionado a la contingencia de lo más remoto y estremecedor.

Intentaré rehabilitar esas anotaciones en este libro todavía inexistente. Las someteré a una especie de terapia reconstructiva, capaz de otorgarle la dignidad de lo legible. Si lo logro, estará muy bien. Si no, también. A nadie le importa algo que se leerá como la caja negra de lo que jamás fue escrito.

(Publicado originalmente en este blog en el año 2010)