9 jul. 2014

¿Dónde estará la caja negra del vuelo perdido?



Uno de los pasajeros ha comenzado un trabajo de hipnosis que afecta a la tripulación. Es difícil definir cuánto alterará esta nueva situación al diseño de la ruta hacia ninguna parte. Algunas azafatas se han sentado en los asientos vacíos de primera clase y es toda una bendita farra. El piloto automático desearía ponerse igual de borracho que los capitanes de la nave. Es una álgida temperatura la que recorre como bruma nuestras conciencias. Me gustaría relatar toda esta maravilla y convertirlos a todos en personajes de la novela que voy a escribir. Serían como los dobles de la novela que se perdió en el famoso disco duro muerto de la Laptop que anda flotando en la estratósfera. Veo la situación y no me queda claro si las cosas están sucediendo, o si la hipnosis también me afecta y consigue presentarme un escenario imposible. Veo a uno de los pasajeros con los cuernos de un toro. Veo a otro haciéndole una media Verónica. Luego veo árboles que pasan por la ventana como si esto fuera un tren. Ahora tengo una gallina a mi lado y siento los olores característicos de un chicken bus. Ya casi llegamos al asteroide B612. Lo sé por los volcanes.

 

(Publicado originalmente en este blog en el año 2010)