9 jul. 2014

Explosión


El método de verme volar en pedazos ha tocado fondo.

Toda estrategia revela sus límites cuando la sagacidad permite entrever el haz de lo realmente nuevo.

Ya no encuentro placer alguno en demostrar cómo me tragué aquella dichosa granada de fragmentación. Tampoco me interesa más el acto de búsqueda de mis propios escombros.

Diríase que mi escritura es el dibujo de estos desplazamientos: así busco a mi ser estallado. Al vacío de mi mente habría que sumarle la órbita que trazan mis manos sobre el teclado.

Hace tiempo que viajan a encontrarse con la pantalla los prisioneros del morbo de este metadiario revelador. El Lector organiza la fauna de mi imaginación: una selva vistosa, sí, pero hay que andarse con cuidado.

Me gustaría prenderle fuego a varios links a manera de gesto retórico. Pero dicha acción apenas representaría una nueva trampa para obligarme a re-escribirlo todo de la mismísima manera.

-->


(Publicado originalmente en este blog en el año 2010)