10 jul. 2014

Techno-jaguar



Respiro en la pantalla. Me desplazo por diversas interfaces que asumo de manera virtual. Doy un rugido inaudible mientras me desmeleno.

Una historia se materializa en mis manos sólo cuando sé que la podré apagar como la curva que brota del fósforo inocente.

Antes del papel todo es pura luz y oscuridad. Olvidos recuperados que intentan transformarse en texto. Sombras o prismas en una página intangible.

Lanzo zarpazos al aire: escribo libros que jamás serán publicados. No se trata de borradores, sino de textos borrados. Es un bloque de obras vacías, una especie de cubo de luz atravesado por el aire.

Sobre esa base descansa el libro que un día alcancé a soñar.

Foto: Jaguar encontrado en la llamada "favela" de Berlín.