10 jul. 2014

Vueltas de carnero



Un perro da una vuelta de gato, cae girando, desde un segundo piso. Un gato da una vuelta de carnero sin que nadie lo mire. Una muchachita da una vuelta mortal en el columpio sin caerse. El amiguito la mira, después le jura a todos que todo lo que ha visto es verdadero. Los niños no se creen esta historia y comienzan a llamarlo "el mentiroso".

Ya en plena adolescencia, el mentiroso descubre un libro en un idioma que le resulta absolutamente desconocido. El mentiroso intenta imaginar lo que significan estas palabras y cómo sonarían: el mentiroso descubre la historia escrita en el idioma desconocido, o al menos eso cree. Es increible,  esta historia coincide, letra por letra, con la misma historia que el mentiroso le contó aquella lejana tarde de infancia a sus amigos.

Unas décadas después de aquella vuelta entera de la niña en el columpio, un traductor y crítico literario lee el texto escrito por el mentiroso. El crítico designa provisionalmente al fenómeno ahí relatado, entre literario y paranormal, como "el síndrome Pierre Menard", mientras ve que su perro pasa cayendo por la ventana. 

(Publicado originalmente en este blog en el año 2010)