30 sep. 2014

A poem is a meteor


La poesía salta por donde nadie se la espera. Si intentas acorralarla, se desmaterializa, se hace invisible, desaparece del mapa, cuando menos lo sientes te la encuentras sirviéndose el plato de sopa que dejaste enfriar en la mesa. A la poesía no se le pueden cerrar los caminos, porque su especialidad es cavar túneles, traza mapas en el cielo cuando todos esperan verla avanzar por la tierra, sabe sumergirse en el agua para encontrarse con los versos de los viejos poetas náuticos que orientan el sendero. El brillo de las estrellas acompaña a los nuevos poetas en su lucha por remover los arrecifes que otros dejaron sedimentándose. Si se cierra un camino, la poesía imaginará uno nuevo, su destino es el movimiento sin fin, incluso si el poeta se dejara de mover, el poema continuará surcando rutas reales, imaginarias, o inimaginables. "El poema es un meteoro", lo dijo Wallace Stevens.