26 feb. 2014

Arte

Una tarde me encontré con una artista
Que venía de cocinar un hombre a las brasas.
Era mentira pero preferí creerle
Y pagar las cervezas.
Salí huyendo sin volver la mirada,
Y en el desierto que abrasaban mis pasos
Germinaron naturalezas muertas y absurdos
Cuadros post-impresionistas con pokemones.
Quise agarrarlo todo a machetazos,
Convertirme en un crítico o en un monstruo,
Pero no me pude levantar de la sombra
Donde yacía derretido mi cuerpo.

Tomado de la antología Pasan poesía en la televisión apagada.
Fondo de Animal Editores. Ecuador, 2013.