30/11/2009

La posibilidad de lo imposible


DETRAS DE LOS MUROS
La posibilidad de lo imposible


28/11/2009 - A través de la poesía podemos extender el territorio de nuestra experiencia existencial. Hay cualidades que se accionan en todo acto creador: la imaginación, la libertad, el esclarecimiento, tal vez formas de comunicarse con los otros, maneras de proyectarse al mundo.

En los espacios de reclusión el tiempo se fragmenta, podríamos afirmar, se interrumpe. Sobre este sistema disperso la palabra se hace extrema en un sentido de práctica definida, de esbozo clarificador. La palabra crea un sistema contra la disolución y en esta vigilia la conciencia vuelve a ocupar su sitio.

En voz baja es posible hablar de nuevo. En el camino precario de las prisiones las palabras son vehículos, elementos de intercambio para mantenerse “afuera”. Y, en ocasiones, para crear la posibilidad de lo imposible los textos del taller de poesía “Historial de soledades” suenan, casi al revés del mundo, cuando reciben a otros poetas.


VOCES AL ENCUENTRO DE LAS VOCES DEL ENCIERRO


Testimonios de poetas extranjeros en ocasión del III Encuentro entre poetas e internos de la Unidad III.


ENTREVISTA AL POETA GUATEMALTECO ALAN MILLS


-¿Qué opina usted de este encuentro?

-Todos los encuentros son importantes, al final de cuentas lo que uno hace en la vida es viajar y encontrarse, y encontrar a otros; entonces, los encuentros de poesía son un pretexto, es una especie de creación artificial para permitir que las partículas se choquen, es una especie de acelerador de partículas donde los poetas pueden intercambiar, enfrentarse, conocerse y a partir de eso crear otra vez una hoja mínima. Como le decía a Hugo Farfán (uno de los internos), hace un momento, la poesía es solo limpiar el vidrio del auto: es el parabrisas, hay que limpiar el parabrisas; vas manejando y alguien te limpia ese parabrisas, la poesía sólo nos permite mirar al que nos lo está limpiando y recordarnos que nosotros deberíamos limpiarlo, para ver al que nos lo está limpiando. Entonces, en cualquier espacio la poesía es importante, sea en la privación de libertad, sea en la supuesta libertad que imaginamos que tenemos afuera; la cárcel lo que hace es que nos recuerda, es como una metáfora de lo que estamos viviendo afuera, sólo representa lo que estamos viviendo nosotros afuera.


-¿Conoce experiencias similares en su país?

-Si pensamos que Guatemala es una gran cárcel, sí. Bueno, es decir, hay experiencias de festivales de poesía de jóvenes, sobre todo. El Estado, el gobierno, todavía no ha asumido un papel tan fuerte con la creación de ese tipo de encuentros, pero hay jóvenes independientes que han creado un festival en una de nuestras provincias y también visitan los centros preventivos, las escuelas. Creo que en toda América Latina hay festivales similares, algunos con apoyo estatal, otros independientes que están creando la posibilidad de esos encuentros.

-¿Cree que la poesía debe superar los límites elitistas para poder difundirse en otros lugares? ¿Por qué?

-El poeta es como un medium, es como alguien que trae la noticia y la vuelve a llevar: hay que pensar que si el pueblo fuese una especie de cantera, el poeta extraería la piedra, la llevaría, la sacaría de la cantera, la convertiría en algo y la regresaría a la cantera, tal vez convertida en la misma piedra que sacó, es decir, no necesariamente la embellecería, simplemente transportaría un objeto de un lugar a otro. Entonces, el pueblo, pensando en esa imagen de lo popular, sería nuestra base como soñaban los revolucionarios, quizás siendo ahora más prudentes, volver a cierta ingenuidad y a cierta modestia, y saber que simplemente ayudamos a traer una piedra y a llevarla a otro lugar. La poesía cataliza la cultura popular hacia la cultura letrada y la cultura letrada hacia la popular, y funciona como una especie de catalizador, pero también de puente, de contacto.

Nicanor Parra decía que él había puesto una montaña rusa para que el poeta bajara del Olimpo, pero yo pienso que hay que subirse a la montaña rusa, bajar, volver a subir, es decir, la sociedad es elitista, por lo tanto, la poesía también va a ser elitista, no es un problema de la poesía. La poesía es una construcción social y reproduce su propia vida, su propia forma de ser en lo social. Entonces, hay que traer la piedra, hay que viajar a la cantera, salir y volver a entrar, yo no creo que haya que estar siempre en lo popular y despreciar tampoco por eso a los espacios más elitistas, es decir, hay que tener cuidado con crear binarismos, más bien creo que hay que viajar entre los espacios y abrir, que la gente de diferentes espacios y de diferentes extracciones sociales pueda tener el acceso al mismo conocimiento. En ese sentido sí, hay que romper con el elitismo, sobre todo con el elitismo de la educación, el elitismo de los espacios de lectura. Ahí, es donde está la clave, crear como este taller, por ejemplo, eso es mucho más revolucionario que muchas cosas que se hacen llamar revolucionarias.

-¿Qué poetas han sido para usted referenciales?

-Me gustan muchísimos poetas. Podría nombrar a César Vallejo, Roque Dalton, Nicanor Parra, Raúl Zurita; me gusta mucho el argentino Néstor Perlongher, también Leónidas Lamborghini... Paco Urondo, que lo estoy descubriendo ahora, me parece espectacular.

-¿Qué le parecieron los textos de los chicos del penal?

-Algunos de los poemas de los chicos del penal me parecieron muy notables. Pero lo que me llevo yo es la sensación, voy a elaborar bien la idea: si uno relee una de las Leyendas de Guatemala, de Miguel Ángel Asturias, recordará a uno de los personajes, una mujer, que está en una especie de cárcel, en una celda, y tiene el tatuaje de un barco en el brazo. Ella, en la pared de la cárcel, dibuja el mar y entonces en ese barco se logra ir. Yo creo que de alguna forma la poesía es eso, es el tatuaje y el mar que uno dibuja en la pared para salir de la prisión. También, podemos pensar en Roque Dalton cuando está preso y de tanto pensar en la palabra "libertad" se cae la cárcel por un terremoto y él sale libre, por un terremoto. Eso lo dibujó Quino, no sé si conocía la historia o simplemente él la pensó igual. La poesía es imaginar tanto un mundo paralelo que de repente uno ya está ahí. Y aquí me sentí yo en verdadera libertad.

* En este link también se pueden leer las respuestas de la poeta gallega Chus Pato, y del poeta brasileño Horacio Costa...


Imagen: Paula Rebeca Morales Vargas

14/11/2009

Lamborghini *



En estos poemas el extrañamiento se produce al mismo tiempo que el acercamiento. Cada poema va avanzando hacia un grado de desolación cada vez más insoportable. Son poemas del exilio político que, sin nombrarlo, hacen mención de otro exilio, el de la vida. Cuando en “Admirar una tela” me refiero, obviamente, a admirar la tela blanca sin pintar, me refiero a admirar la posibilidad de crear, esperanza que se acaba desde el momento en que se apoya en pincel sobre la tela. Estos poemas están hechos con una economía tal que semejan una piedra en el agua que va generando círculos cada vez más grandes y lejanos, de manera que con pocas palabras abarcan muchos de los temas esenciales. Son poemas del silencio, variaciones del silencio.


-No se puede ver sino a través del otro.


Un otro para verse porque, desde sí, se niega.


Leónidas Lamborghini, 1 de agosto de 2006.




EL SECRETO

Como el que

guarda un secreto

y no

lo dice.

Como el que

tiene

un secreto

y se lo guarda.

Como el que

ve que todo

cae hecho

pedazos:

y es el secreto

que no dice.


INSISTENTE

Como el que

toca

esa tecla

rota.

Como el que

insiste

en dar

ese sonido.

Como el que

-tecla rota-

da ese sonido

con el que

insiste.


TRES GAGS DE LA PARED

3

Como el que

dibujaba

un túnel

en el muro.

Como el que

dibujaba en el muro

un pequeño tren

que entraba

al túnel.

Como el que

subía al pequeño tren

y atravesaba

el muro.


OCULTACIONES

Como el que

se esconde

en sí mismo.

Como el que

se esconde

de sí mismo.

Como el que

se esconde

a sí mismo.

Como el que

no sé

y se esconde

así.


UNA PASIÓN

Como el que

ha dejado

de vivir.

Como el que

apasionadamente

ha dejado

de vivir.

Como el que

deja

para la muerte

la pasión de vivir.


LA TAREA

Como el que

se ha impuesto

una tarea.

Como el que

se ha impuesto

la tarea

de morir.

Como el que

se ha impuesto

terminar esa tarea

antes de morir.


EL EXTRAÑO (1)

Como el que

se siente ya

un extraño

en la vida.

Como el que

siente ya

extraña

a la vida.

Como el que

en la vida

se siente ya

un extraño

entre extraños.


EL ESPEJO

Como el que

asoma

su rostro

al espejo.

Como el que

se asoma

al rostro

del espejo.

Como el que

desde el rostro

del espejo

asoma un rostro.


EN EL ESTANQUE

Como el que

se inclina

hacia la quietud

del estanque.

Como el que

se inclina

a interrogar

esa quietud.

Como el que

desde el borde

-al borde-

la interroga

inclinado.


ADMIRANDO UNA TELA

Como el que

mira

una tela.

Como el que

mira

esa tela

sin pintar.

Como el que

admira

esa tela

sin pintar.


EL MENSAJE

Como el que

arroja

una batalla

al mar.

Como el que

la arroja

vacía.

Como el que

la arroja

vacía:

y ese es su

mensaje.


EJERCICIOS

Como el que

se arrodilla

en su silencio.

Como el que

se arrodilla

en su silencio

que lo levanta.

Como el que

cae de su silencio

y vuelve

a arrodillarse.


EL PELICANO

Como el que

ve descender

a un pelícano

sobre su presa.

Como el que

lo ve descender

veloz,

voraz.

Como el que

lo ve arrojarse

de pronto

veloz,

voraz,

sobre su presa:

pez vibrátil aún

que en el buche

pregunta todavía.


EL CONDENADO

Como el que

-condenado-

medita su último

deseo.

Como el que

medita

su último deseo

de condenado.

Como el que

condenado,

medita su último

deseo de condenado:

meditar

su condena.


LA ESPERA

Como el que

espera

congelado

en su horror.

Como el que

espera

congelado

en su espanto.

Como el que

espera

congelando

su horror

y su espanto.


* Poemas extraídos del Libro CIRCUS, publicado por Ediciones Libros de Tierra Firma, 1986, Buenos Aires. Leónidas Lamborghini nos cedió generosamente estos textos, junto a la nota introductoria, para el segundo número de lo que fue la revista Rusticatio, publicación electrónica que estuvo on line durante el año 2006. Sirva esto como un breve homenaje por la desaparición física del enorme autor argentino...


Imagen: http://www.revistalamasmedula.com.ar

1/11/2009

5:59 pm, aún en trance



yeah, life is a raining night, pobre baruj, y pobre aquel barajo de rótterdam, pobres habitantes del gallinero diabólico, encendidos como mechas alucinando nuestro dolor más negro, pobres viejos, su sicodelia va más allá de cualquier rebuzno ultra actual, pobrecito pedro rax cucul, psycho cuartomundista, amago de serial killer, reencarne de miculax, sudaca para los sudacas, hermana leche de ricky ramírez, fiel hechura de los microclimas y desta eterna matadera, pobre su hembra hecha pedazos, pobres heridas con cauce ardiente en espermas, pobres las mareas del juicio chocando siempre contra los diques de la noche barroca, pobre esta vida forjándose a ramalazo limpio, pobre don francis bacon, visitando calladito estos tristes tropiques, donde caminó un turismo silente, sin tanta bulla, no quiso levantar olas, ávido de nuestra carne, y del flash dibujando los fémures limpiados por las moscas, pobre, vislumbraron cosas sus ojos que eran heridas sin fin, "ya estuvo, como espectáculo fue una lindura"- me dijo, pero hablaba llorando, pálido, descompuesto, y después se reía a carcajadas de mí, ya que mi rostro también iba apagándose, y yo no quería creer que enfrente se estremecían los labios de ese espectro gozoso de dolerse en tanta carne molida que miraba, en los pámpanos de luz lloviendo sobre las calles, casi encarnadas con sus cuerpos-alfombra, plenos de livideces, esos tarambanas, aquellos locos o niños mendigos, además de mujeres muchas, todos llenos de coágulo, mostrando sus pies en cruz con alambre de amarre, y tullidos, no don francis, Ud. lo sabe bien, nuestros Coyotes nos ofrecen un viaje al Nirvana pero en sus piedras de crack no va concentrado el Paraíso, poseen camiones con buenos trozos de chicha pudriéndose, se alimentan gracias a los cerdos degollados que antes fueron otra cosa, pero en sus piedras no va el Paraíso, acaso restos del humo, o de aquellos locos o niños mendigos, qué sé yo, qué voy a decir después de haberlo todo visto, esta larga tradición carnicera pende sobre mis hombros, cuántos cuadros pintaré sobre mis muros sanguíneos, cuántos, a ver, pensemos en nuestros Coyotes, en sus ansias de prometer lo que a veces dan, ellos conocen a fondo nuestros deseos, esta fantasía de maseguales, los sueños guardados desde la guerra florida, esa añeja fobia de nosotros mismos, estas pequeñas pijas flácidas, las tetas cuales higos al sol, colores rojo bermejo, blanco hueso, don francis, aquí cada cuanto nacen unos verdaderos hijos de puta que violarían felices a los xx bailando cumbia en los basurales, Ud. sabe bien esas cosas, pero dígame por qué nunca dibujó a aquella abuela lanzada hacia los rieles, por qué, nuestros Coyotes todavía aseguran que sólo querían saludar más limpios a la migra, no darles blancos fáciles a los minute men de arizona, nuestros Coyotes conocen los cielos, los necesitamos, nos necesitan.


Alan Mills
De: Síncopes, Colección Limón Partido, Proyecto Literal, México 2007



Imagen: http://arteyartistas.files.wordpress.com