30/06/2010

El famoso experimento de Schrödinger



Todo libro está vacío, hasta que alguien lo abre y descubre al gato muerto hecho poema épico, o al gato vivo con la forma del lirismo más iluminador y abrasivo.


20/06/2010

Pictún


Intento pensar en la historia de mi país y lo primero que me viene a la mente es la imagen de mi abuela enseñándome a hacer pelotitas de masa de maíz. Dicha masa tiene una consistencia similar a la de la plastilina, así que basta con aplaudir y aplaudir con la pelotita entre las manos hasta crear una pequeña luna que llamaremos “tortilla”. El comal es de barro negro y de forma circular. Representa al universo. Debajo del comal arde la leña y con este calor trasfundido a su superficie, las lunas de maíz son transformadas en esas tortillas que acompañan todas las comidas de los guatemaltecos. En mi ensoñación aparece mi abuela instruyéndome. A partir de una pelotita pequeña, se echaba una tortilla pequeña en el comal. Es lógico. Con una pelotita más grande, tendríamos una tortilla mayor. Pero si hacíamos una gran pelota, una enorme bola de maíz, entonces ya no tendríamos una tortilla, sino un “pixtón”. Recuerdo que estas tortillas especiales eran mis favoritas, a pesar de que mi abuela sufría un poco al ver a su pequeño nieto aplaudiendo con tanta masa de maíz entre las manos y dejando todo hecho un verdadero desastre.

Otra de las razones de mi encanto con los pixtones era el sonido de la palabra. “Pixtón”, que se pronuncia “pishtón”. Adoraba repetirla. Había algo mágico en esta palabra, algo todavía más mágico que la mayoría de palabras mágicas usadas por mi abuela. Su orgulloso lenguaje ibérico me dejaba alucinado con montañas de arcaísmos que sólo alcanzaría a recuperar años después gracias a mi estancia en el Brasil y a la adopción temporal del portugués como lengua. Pero la palabra “pixtón”, aunque aparezca en el Diccionario de la Real Academia Española (pixtón: 1. m. Guat. Tortilla gruesa de harina de maíz.), poco tiene que ver con la Madre Patria. O con las hermandades galaico-portuguesas (...)

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Imagen: http://1.bp.blogspot.com

16/06/2010

Los Superdemokraticos!



A partir de hoy escribiré para Los Superdemokraticos, "un blog de comercio justo intelectual" que pretende construir puentes entre Alemania y Latinoamérica, en este año de los primeros bicentenarios patrios. Somos en total 20 autores menores de 40 años (15 latinoamericanos y 5 alemanes), los que disertaremos, un par de veces al mes, sobre historia, sexualidad, ciudadanía y globalización. Esta idea de diálogo horizontal, intercultural y creativo, es fruto de la coordinación de la poeta boliviana Rery Maldonado y de la poeta alemana Nicola Richter, las que también organizan los cuatro salones veraniegos en donde se podrá disfrutar al máximo la hibridez latino-alemana en Berlín, con la participación de diversos colectivos, entre los que sobresale el festival de poesía latinoamericana: Latinale. En la página de Los Superdemokraticos ya se pueden leer los ensayos autobiográficos de todos los autores, que sirven a modo de presentación. La próxima semana aparecerán los primeros textos sobre historia, que será el tema de este mes. También compartiremos links a libros, o artistas que nos interesan. Intentaré difundir un poco de la música que escucho y algunas otras cosas. Los invito a leer, participar, comentar y discutir, aprovechando esta conjunción de voces que observan la contemporaneidad desde los más diversos puntos geográficos, al interior de un mundo que intentamos compartir a través de la palabra y la imaginación. Mi primer texto narra brevemente la historia de Balam Mills, haciendo un mínimo homenaje al poeta Luis Cardoza y Aragón, quien nos enseñó el camino para convertirnos en "ciudadanos de la vía láctea":


Soy un ciudadano de la vía láctea

Me llamo Alan Mills y soy originario de Guatemala, país de complejas configuraciones sociales, pero también territorio de inmensa riqueza cultural, mezcla (no sin conflicto) de lo ancestral y lo contemporáneo.

Desde mi tierna infancia he sido un fabulador y durante la última década he transformado esta mitomanía en una obra literaria, para divertir a los jovenzuelos del pasado, del presente y del futuro. También me considero un nómada: los últimos cinco años los he vivido entre Guatemala, Francia, España, Brasil y Argentina, por intervalos de seis meses a un año. Esto último, sin embargo, es difícil de verificar debido a mi costumbre de jamás tomar fotografías (...)


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Imagen: http://www.ensayistas.org/, http://tribulacionesparvulas.blogspot.com/

15/06/2010

Leche



Dejé correr la leche en su boca.

Me recordó a una cantante de arias

y su gesto parecido a la desesperación.

La piel se le puso transparente.

El descenso de una serpiente blanca

le andaba por adentro del cuerpo.

Al notar mi cara de espanto,

me preguntó si seguía siendo ella,

o qué diablos estaba sucediendo.

No tengo en mente mi respuesta,

tampoco sé cuántos años pasaron,

desde su última palabra,

hasta que me quedé en blanco.

Quería hacerle el amor a su fantasma.

Hablé con el aire y el vacío.

Fueron siglos de espera por la palabra

que sólo ella podía darme,

pero carecía de habla,

o le era difícil articular algo,

por tener la boca llena de leche.

Le pregunté si era dulce

y abrió los ojos con desmesura,

tragándose toda la luz

esparcida en el área.

Imágenes: http://3.bp.blogspot.com, http://www.ramona.org.ar

11/06/2010

El enigma comechingón: una crónica reventada



Por Alan Mills

Sesenta por ciento de los argentinos tiene sangre india, y los comechingones, una raza prehispánica, tenía rasgos caucásicos y los cabellos rojizos. Sobrevivieron a la Conquista haciéndose pasar por blancos, agazapados en su ADN. Esto y más nos cuenta el autor de esta crónica.


Halcón azul

Lo más llamativo del Cacique Halcón Azul es su alta estatura: casi dos metros. Luego impresiona, con idéntica intensidad, el verde de sus ojos. Su barba es poblada y un tanto rojiza. La piel, caucásica como la de un siberiano, hace que le quede un poco extraña la indumentaria india con la que marcha por Avenida de Mayo. Cualquiera diría que se trata de un cooperante noruego haciendo alardes de indigenismo en el marco del bicentenario argentino. O de un porteño de origen eslavo al que súbitamente lo atacó la culpa histórica por la campaña del desierto.

Documental

Extendí mi estadía en la Argentina gracias al dinero que me fue suministrado por el millonario Gastón Giannuzzi para realizar un documental sobre nuevas expresiones indígenas en el continente. Lo que Don Gastón quería producir era algo vendible, pero que al mismo tiempo beneficiara a las comunidades. Algo pop con conciencia social, tal como dicta la tendencia. Asumí la dirección del proyecto a pesar de mi escasa experiencia en el área audiovisual, puesto que necesitaba tener una nueva fuente de ingresos para poder disfrutar un par de meses más de Buenos Aires. Después del descalabro económico y emocional que padecí (debido a causas más bien místicas) a finales del 2009, las cosas se me habían complicado bastante. Digamos que la realización del documental me salvó. Sí, no exagero. Para el momento de los festejos de mayo del 2010 yo ya había realizado mis entrevistas con Delfín Quishpe y Wendy Sulka, en el Ecuador y en el Perú, quienes me habían dejado muy sorprendido desde diversos puntos de vista. El proyecto no sólo me estaba dando para comer, además me estimulaba sobremanera y me permitía surcar América del Sur de ida y vuelta.

Marcha indígena

Por primera vez en dos siglos (o quizás más) miles de indios argentinos atravesaron el país para concluir su larga caminata frente a la Casa Rosada de Buenos Aires. Miembros de por lo menos treinta comunidades originarias se aposentaron en el corazón de la gran ciudad para exigir la restitución de tierras ancestrales y la refundación del país como un estado multicultural. Miles de coyas, mapuches, guaraníes, tobas y comechingones, entre otros, aprovecharon los fastos del bicentenario de la independencia patria para pedir su inclusión en los planes gubernamentales y en la agenda nacional. Como era de esperarse, aproveché esta concentración para entrevistar a la mayoría de personajes significativos de las comunidades indianas. Mi intención era salirme del guión habitual y no cuestionarlos tanto alrededor de las reivindicaciones políticas e históricas, sino más en términos de sus sueños, deseos y fantasías más recurrentes. Uno de los líderes espirituales de la etnia toba me confesó que tenía constantes alucinaciones en las que se veía conduciendo un auto Jaguar negro sobre una carretera en llamas. Me hizo prometer no mostrarle jamás a nadie la parte en que me relataba su interpretación de esta visión, pues ello lo dejaría indefenso frente a las ingobernables fuerzas del destino. Otra de las entrevistadas dignas de mencionar en esta crónica es una abuela guaraní de ciento cuarenta años, quien sonreía de forma muy tierna al hablar y quien me confesó un constante flujo de sueños húmedos con los que venía condimentando su más que espléndida vida sexual desde siempre (...)


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Imágenes: http://members.fortunecity.com, http://media.argentina.indymedia.org, http://www.oni.escuelas.edu.ar

9/06/2010

Literatura Ninja



1. El Colectivo Ninja Tormenta escribe thrillers metafísicos como una forma de desafiar a sus adversarios invisibles. La táctica es hacerlos delirar con una historia que no pueden leer. Capturar sus sombras.

2. Los Ninja han estudiado al sistema literario pero no revelarán jamás sus averiguaciones. Sólo podemos adelantarles que todo indica la existencia de dos bandos: los ricos y los pobres.

3. Escribimos como una forma de entrar en la cabeza de los seres que amamos y que nos han desalojado de su porvenir. Deseamos que sueñen con nosotros hasta cuando estén despiertos.

4. La literatura es el videojuego más avanzado. Los Ninja somos gamers.

5. No odiamos a los Bonsáis de Fuego. Conocemos su fuerza y su capacidad de construir muros con la sutil mezcla de calumnias, cemento y libros de autoayuda. Los más peligrosos entre ellos son los autodenominados Bonsáis de la Integridad. Gracias a nuestros viejos senseis hemos aprendido sus maleficios y los desafiamos a través de maravillosos relatos multidimensionales.

6. Al interior de nuestro Colectivo existen dos tendencias. Una es la Ninja Groucho, también conocida como paisajismo de las mentes. La otra es La Tendencia Radical, donde se agrupan los más interesados en las fiestas bizarras y la coquetería gratuita.

7. Algunos de nuestros autores favoritos todavía no han nacido, pero ya conocemos los rasgos más iluminados de sus autobiografías.

8. Un Ninja no escribe. Delira con las manos.




Imagen: http://irradic.eldritchforge.com

5/06/2010

Secretos Ninja


Be Ninja. Be spooky.

¿Libros de poesía? No, gracias. Los Ninja los memorizamos y luego ¡los echamos a la hoguera!

El Ninja no calla. Se disuelve en el Cosmos.


Un Ninja no come: materializa su apetito.



Ninja es una forma de estar en el futuro desde el presente.